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Nota : CALIDAD DE NUTRICIÓN - Revista Mia por el Dr Gabriel Lapman

 

Gabi Revista mia A pesar de sus beneficios, su consumo ha caído un 50% en los últimos años, pasando de incluirse en la dieta casi a diario a estar presente en promedio una vez a la semana.


Se recomienda tomar entre dos y cuatro raciones semanales de legumbres siempre que cuidemos el acompañamiento, controlando que éste último no tenga demasiadas grasas. La forma de cocinarlas no altera sus propiedades, por lo que podemos consumirlas tanto en guisos o platos calientes, como en ensaladas.


Poseen:


✓ Bajo contenido en grasas (a excepción de la soja y los maníes).
✓ Hidratos de carbono de lenta absorción (en torno al 55%) y por tanto, de bajo índice glucémico, lo cual beneficia a los pacientes con síndrome metabólico con riesgo cardiovascular o diabetes, ya que ayudan a controlar los niveles de glucosa.
✓ Fibra (entre el 11-25% de su contenido) que ayuda a controlar el colesterol, porque impide la absorción de las grasas saturadas, mejora el tránsito intestinal y además previene la absorción excesiva de hidratos de carbono.
✓ Antioxidantes (polifenoles, fitoesteroles o isoflavonas) que protegen el endotelio y por tanto, previenen de las enfermedades cardiovasculares.
✓ Ricas en proteínas (17-25% de la composición total).
✓ Micronutrientes, minerales (calcio, hierro y magnesio) y vitaminas del grupo B que ayudan a regular el metabolismo interno.


Las más consumidas:


✓ Arvejas: aporta gran cantidad de vitamina C y hierro.
✓ Lentejas: contienen proteínas ricas en aminoácidos esenciales.
✓ Garbanzos: tienen tanto calcio como el queso y sus proteínas son las de más alto nivel nutritivo.
✓ Soja: contiene una variedad de proteínas muy completa y presenta unas sustancias llamadas fitoestrógenos que actúan como antioxidantes y que son capaces de regular los niveles hormonales de las mujeres.
✓ Habas: tienen un alto contenido de vitamina C, así como de carbohidratos.
*Nefrólogo y Cardiólogo Universitario, Especialista en Hipertensión Arterial del Sanatorio Modelo de Caseros (www.sanatoriomodelo.com.ar)

 

La más temida:


La hipoglucemia, no sólo es la complicación más frecuente del tratamiento de la diabetes, también es la más temida por las personas que viven con esta enfer-medad crónica que se caracteriza por niveles elevados de azúcar (glucosa) en la sangre.. Hambre, temblor-, sudoración, somnolencia, confusión, dificultad para hablar y mareos son algunos de los síntomas habituales de un episodio de hipoglucemia, que puede presentarse de forma repentina y que en la mayoría de los casos es leve y puede revertirse fácilmente ingiriendo una pequeña porción de comida o bebida con alto contenido de glucosa. Sin embargo, la hipoglucemia es una condición peligrosa; no sólo porque en casos extremos puede ser fatal, sino porque en sus formas más severas la persona que la experimenta puede desvanecerse, sufrir convulsiones o perder el control de sí misma, lo que la coloca ante el riesgo, por ejemplo, de sufrir un accidente de tránsito. La hipoglucemia ocurre cuando el nivel de insulina excede el que el organismo necesita, lo que hace que los niveles de glucosa en sangre se encuentren por debajo de los valores normales. En las personas con diabetes bajo tratamiento, la hipoglucemia puede deberse a comer poco o demorar la comida. Los niveles anormalmente elevados de azúcar en sangre presentes en la diabetes resultan de la incapacidad del organismo de producir suficiente insulina o de una incapacidad de las células del cuerpo de utilizar esa hormona en forma apropiada (resistencia de la insulina). De ahí que su tratamiento apunte a mantener dichos niveles dentro de parámetros normales.